SUÁREZ & ASOCIADOS CONSULTORÍA EMPRESARIAL(1). les presenta el artículo del
doctor Humberto Serna Gómez, Profesor Titular de la Facultad de Administración de la
Universidad de Los Andes y miembro de nuestra Firma, titulado La inteligencia social. La
nueva ciencia del éxito personal y gerencial.
A. Introducción. Mi larga vida de maestro y profesor y mi experiencia de consultor
empresarial me indujeron a estudiar la inteligencia emocional, tema liderado desde 1995
por Daniel Goleman, con su libro Inteligencia emocional. Encontré y aprendí que muchas
de las situaciones difíciles de mis alumnos, los conflictos personales en las empresas, en
todos los niveles, no son un problema de cuociente intelectual (IQ-inteligencia quotient).
El 90% de estos problemas se genera por la ausencia de inteligencia emocional, concepto
aceptado en el mundo de las ciencias sociales desde que se definieron métodos para
medirla al igual que el IQ.
Durante el período de reflexión en la Universidad, encontré dos publicaciones muy
interesantes sobre las cuales quiero llamar la atención. El primero es el libro de Daniel
Goleman: Inteligencia social, la nueva ciencia de las relaciones humanas(2), y el de Kart
Albrecht: Inteligencia social, la nueva ciencia del éxito(3).
Ambos libros invitan a pensar más allá del IQ y de la inteligencia emocional, dentro de un
enfoque teórico de inteligencias múltiples. Al leerlos, no pude calmar mi ansiedad por
compartir estos conceptos con una comunidad más amplia, mas allá de mi propia
reflexión, pues creo que invitan para que repensemos si nuestro sistema educativo en
todos sus niveles, el liderazgo político de nuestra nación y la gestión de nuestras vidas,
de las familias, de las empresas, serían más eficientes y exitosos si estuviesen inspirados
en todo el bagaje de aprendizajes que nos generan los estudios de la neurociencia social
y que explican el funcionamiento de nuestro cerebro social.
A manera de provocación, para profundizar posteriormente, veamos lo que todo esto
significa.
B. El origen teórico. El concepto de inteligencia social no es nuevo. En 1920, Edward
Thorndike, un psicólogo famoso de la Universidad de Columbia University trajo a la
discusión académica el tema de la inteligencia social en un artículo publicado en el Harper
Monthly4, donde afirmó que la efectividad de las relaciones interpersonales eran un factor
clave del éxito en muchas competencias y habilidades pero especialmente en el ejercicio
del liderazgo.
Esta teoría perdió importancia por su dificultad de medición y porque el naciente concepto
de IQ, opacó definitivamente su discusión y desarrollo. El IQ, como medición de la
inteligencia de las personas, se consolidó con el liderazgo de David Welcher (1959), quien
afirmó que el IQ incluía la inteligencia social5.
Howard Gardner en 1983 en su libro Frames of Mind: The Theory of Multiple Intelligences,
planteó la teoría de las inteligencias múltiples (la inteligencia lógica, matemática, la
verbal, la visual o espacial, la interpersonal, la intrapersonal, la biológica, la física o
motora)6. Daniel Goleman irrumpe en 1995 con su teoría sobre inteligencia emocional. Y
ahora en el 2006 se abre ya el debate sobre la nueva ciencia de las relaciones
interpersonales, la inteligencia social, al igual que lo hace Kart Albrecth en los libros de la
referencia.
C. La inteligencia social. Goleman define la inteligencia social como la capacidad
humana para relacionarse, integrada por la sensibilidad social que incluye los
sentimientos por otros y la capacidad de relacionamiento que facilita el desarrollo de la
sensibilidad social.
Kart Albrecht la define como la habilidad para relacionarse con otros asegurando que éstos a su vez cooperen con usted. En términos de Goleman, la inteligencia emocional la
integran el autoconocimiento y la gerencia de sí mismo. De otro lado, la inteligencia social
se refiere a la sensibilidad social de las personas y a la gerencia de sus relaciones con
otros.
D. El desarrollo de la inteligencia social. ¿Cómo desarrollar la inteligencia social para
ser exitoso en las relaciones interpersonales y en las empresariales? Kart Albrecth7
propone un modelo que define como SPACE, compuesto por competencias y habilidades
para tener éxito en las relaciones con otros. Veámoslas muy brevemente.
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S: sensibilidad social. Habilidad de entender las situaciones del entorno e interpretar el
comportamiento de los individuos dentro de ese entorno. Él lo denomina el radar social. |
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P: presencia. Algunos denominan esta variable como comportamiento social: maneras
sociales, presentación personal, lenguaje verbal y no verbal, respeto de patrones
culturales, presencia personal, posturas, gestos. Es ser capaz de dejar una impresión. Y
pocas veces hay una segunda oportunidad para dejar una buena impresión. |
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A: autenticidad. El radar social de otras personas lee signos y mensajes que le permiten
determinar si su comportamiento es auténtico y transparente. Es, por tanto, una
colección de mensajes que facilitan una evaluación de la(s) persona(s) con la(s) cual(es)
está interactuándose. La autenticidad genera confianza en la relación con otras personas. |
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C: claridad. La capacidad de comunicarse clara y transparentemente es un elemento muy
importante de la inteligencia social. La habilidad para expresar las ideas, ilustrar las
mismas, transmitir información cuantitativa y cualitativa, creará las condiciones para que
exista cooperación y participación. Por tanto, la claridad contribuye al desarrollo de la inteligencia social, individual y colectiva. |
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E: empatía. La empatía es la capacidad de conectarse con los sentimientos de otros. Es
ser capaz de desarrollar intereses conjuntos. Es la conexión entre dos o más personas
que les facilita el logro de retos compartidos.
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Lógicamente, todas estas competencias se desarrollan, y ahí el reto de nuestro sistema
educativo desde el preescolar hasta la universidad; también la empresa, el lugar de
trabajo, nuestro hogar y el país, un sueño, deberían estar soportados en mucha
inteligencia social.
La inteligencia social, pues, se mide y puede ser sujeto de mejoramiento continuo. Y aquí
hay un gran reto por emprender a nivel individual, social, institucional y empresarial.
E. Los síntomas. Los noticieros y los medios de comunicación están llenos todos los días
de noticias violentas por falta de comprensión y de tolerancia social. La violencia
intrafamiliar, la violación de los menores, las riñas callejeras son producto de la ausencia
de inteligencia social.
En los procesos de negociación con los grupos rebeldes, la dificultad para lograr acuerdos
es una clara demostración de que existe poca inteligencia social.
En las empresas, hay conflictos entre culturas organizacionales, y las relaciones
interpersonales no están soportadas en la integridad y la autenticidad; aún existen los
conflictos entre reinados independientes, con luchas de poder inútiles. El aprendizaje en
equipo es un sueño en muchas de nuestras empresas.
Aún se da el despotismo de jefes que pisotean la dignidad humana de sus colaboradores.
La carencia de unos sistemas de comunicación claros, transparentes y creíbles es una
debilidad común en nuestras empresas.
Prima el interés individual sobre el colectivo y por tanto hay ausencia de visiones
compartidas.
El comportamiento ético, la responsabilidad social y los procesos de gobernabilidad
empresarial aún no se consolidan.
Todos estos síntomas, nos muestran claramente que el reconocimiento académico de la
nueva ciencia de las relaciones interpersonales (la inteligencia social) y su incorporación a
nuestro sistema educativo, a la gestión pública y privada así como a nuestra propia vida y
nuestros hogares, abre un camino de oportunidades que debemos incorporar como parte
de los retos para construir una sociedad cada vez con más altos estándares en la calidad
de vida de cada uno de los colombianos.