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Nueve estrategias para una transición exitosa en su empresa familiar

Actualizado: 13 feb

Las empresas familiares desempeñan un papel fundamental en la economía global, representando una gran parte del Producto Interno Bruto (PIB) y del empleo. A pesar de su contribución significativa, se enfrentan a desafíos particulares que abarcan desde la gobernabilidad efectiva hasta la gestión de conflictos internos, la planificación sucesoria y la atracción de inversionistas externos.





Este artículo resalta nueve estrategias empresariales esenciales para ayudarlas a superar estos desafíos y garantizar una transición exitosa a la siguiente generación. Dichas estrategias incluyen:


1. Separación clara entre la familia y la empresa: “¿Cómo lograr un equilibrio entre los ámbitos familiares y empresariales?”. Es importante establecer límites claros entre los roles familiares y empresariales para evitar conflictos de interés y favoritismos. Para ello se definen roles como socio, administrador, trabajador, miembro de junta, familiar no accionista, entre otros, compaginando sus responsabilidades en los ámbitos de familia y empresa, y creando normas que regulen la interacción entre ellos.


2. Prevención de conflictos familiares: “Que el sueño de trabajar juntos, no se convierta en pesadilla”. La creación de protocolos para la gestión de conflictos es esencial para evitar que las disputas familiares afecten a la empresa. Para ello se propone la creación de un comité de resolución de conflictos que fomente acuerdos directos, mediación, conciliación, etc., de tal manera que, acordados previamente, sean un puente para abordar cualquier disputa familiar sin afectar la dinámica empresarial.


3. Formación y desarrollo de habilidades de gestión: “¿Cómo generar interés en la familia para vincularse al negocio de manera eficiente?”. La participación en la empresa supone contar con la formación y las habilidades necesarias para gestionarla. Para ello, se propone ofrecer formación periódica en gestión y desarrollo de habilidades a los miembros familiares interesados. También se impulsa la obtención de experiencia laboral, ya sea dentro o fuera de la compañía.


4. Desarrollo del liderazgo: “¿Cómo abrir el camino a los futuros dirigentes?”. Cultivar habilidades de liderazgo entre los miembros familiares es crucial para una transición fluida a la siguiente generación. Se sugiere implementar programas de liderazgo, ofrecer formación en estas habilidades y proporcionar oportunidades para ejercer el liderazgo en un entorno de riesgo controlado. Para este ejercicio es muy útil la figura de una Junta Directiva o Asesora.


5. Mejora de la comunicación: “¿Cómo hablar con tu familia, incluso cuando no quieres?”. La comunicación abierta y transparente entre los miembros de la familia y la empresa es esencial para prevenir malentendidos. Esto se logra mediante la creación de canales de comunicación claros, la promoción de la discusión abierta y la resolución proactiva de conflictos.


6. Equidad entre los miembros de la familia: “¿Cómo lograr un trato equitativo en la familia empresaria?”. Establecer criterios transparentes para la distribución de beneficios y responsabilidades es clave. Se propone la implementación de un sistema de compensación basado en el rendimiento, la asignación de responsabilidades según habilidades y experiencia, y la comunicación clara de los criterios de promoción.


7. Desarrollo de una cultura empresarial sólida: “¿Cómo crear un lugar de trabajo donde todos se sientan bienvenidos y valorados?”. Articular los valores familiares y alinearlos con los objetivos comerciales es esencial para construir una cultura empresarial sólida. Esto se logra mediante la declaración y promoción activa de valores, tanto a nivel familiar como empresarial, así como el mantenimiento de un entorno de trabajo que los respalde.


8. Atracción de inversores externos: “¿Cómo incentivar a terceros para que quieran invertir en el negocio?”. Desarrollar políticas financieras, de gestión humana y de gobierno corporativo claras y sólidas, es crucial para atraer inversores externos. Esto implica planes específicos en cada área, presentación periódica de informes transparentes y una comunicación regular con los inversores.


9. Planificación financiera y fiscal: “¿Cómo conservar el patrimonio?”. Contar con una planificación financiera y fiscal sólida es vital para garantizar la estabilidad de ambos aspectos. Esto se logra mediante prácticas corporativas sanas como la elaboración de presupuestos y sus revisiones constantes, la realización de proyecciones financieras y la adopción de matrices de gestión de riesgos, todo respaldado por un seguimiento periódico.


Estas nueve estrategias empresariales pueden ayudar a las familias empresarias a superar los desafíos únicos que enfrentan, asegurando una transición exitosa hacia la próxima generación.


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