Endeudamiento extremo y falta de acceso a crédito: el panorama que 'pone en jaque' estabilidad financiera del país
- Suárez Consultoría

- 2 mar
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Existen desigualdades económicas que dejan a los sectores más vulnerables expuestos a ciclos de deuda abusiva.

Finanzas personales Foto: iStock
La inclusión al sistema financiero formal continúa siendo uno de los desafíos más persistentes en Colombia. Ante imprevistos cotidianos, retrasos en el pago de servicios o la necesidad de invertir en iniciativas personales, miles de ciudadanos buscan soluciones económicas a corto plazo.
Sin embargo, la falta de acceso a tarjetas de crédito, préstamos bancarios o productos financieros básicos sigue empujando a una parte importante de la población hacia mecanismos informales de financiamiento.
Una encuesta desarrollada por la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) junto con Colombia Fintech reveló un dato revelador: solo el 35 % de la población adulta del país tiene acceso a crédito formal. Esta cifra evidencia la limitada penetración del sistema bancario y el tamaño de la población que se queda por fuera de alternativas seguras y reguladas.
La exclusión financiera deja un riesgo latente: el crecimiento del crédito no regulado, más conocido como “gota a gota”. Este mecanismo, que funciona por fuera de la ley, se ha convertido en un recurso frecuente tanto para hogares como para empresas. La misma encuesta reportó que el 37,3% de los hogares y el 55% de las empresas recurren a este tipo de financiamiento para solucionar problemas de liquidez.
La situación se vuelve alarmante al revisar las tasas de interés: los hogares llegan a enfrentar intereses anuales de hasta 382,2%, mientras que para empresas pueden alcanzar el 666,5%, cifras muy por encima de los topes legales.
Este endeudamiento riesgoso no solo representa una amenaza económica, sino también un peligro para la integridad de las personas, pues el “gota a gota” suele estar vinculado con prácticas de intimidación y cobro violento.
La raíz del problema tiene varias capas. Una de ellas es la informalidad laboral, estrechamente vinculada a la falta de acceso al crédito formal. Un estudio de Credicorp evidenció que únicamente el 18% de los trabajadores informales ha logrado un nivel avanzado de inclusión financiera, mientras que entre quienes tienen empleo formal la cifra asciende al 42%.
Esta brecha profundiza las desigualdades económicas y deja a los sectores más vulnerables expuestos a ciclos de endeudamiento abusivo.
Frente a este panorama, algunas organizaciones han empezado a diseñar soluciones pensadas para quienes históricamente han estado por fuera del sistema bancario tradicional. Una de ellas es Compensar, que a través de su enfoque social ofrece productos financieros específicos para mejorar la inclusión económica de sus afiliados de categorías A y B.
Compensar ha puesto a disposición alternativas como el Crédito Rotativo NanoYa y el Crédito de Libre Inversión, herramientas diseñadas para poblaciones que, aun teniendo ingresos, no cumplen los requisitos del sistema financiero tradicional. Estos productos buscan promover la educación financiera y brindar un acceso seguro a recursos que pueden mejorar la estabilidad económica.
Entre quienes se benefician de estas iniciativas se encuentran trabajadores del servicio doméstico y trabajadores independientes, sectores que históricamente han enfrentado mayores barreras para acceder al crédito.
“Sectores como el servicio doméstico, integrado en gran parte por mujeres cabeza de hogar, y los trabajadores independientes son pilares fundamentales de la economía del país, pero también unos de los más excluidos del sistema financiero”, explicó Freddy Parada, gerente de Servicios Financieros de Compensar.
Según él, el crédito solidario es una herramienta para reconocer su aporte, impulsar su potencial y fortalecer su bienestar económico.
La estrategia también incluye alianzas con actores del sector financiero digital. Una de las más importantes ha sido con Entre Amigos, fintech de la Fundación Grupo Social, con la cual Compensar ha logrado desembolsar más de 650 millones de pesos en préstamos de libre inversión, beneficiando a más de 100 colombianos, principalmente trabajadores independientes y del servicio doméstico.
En un país donde el crédito informal sigue creciendo, iniciativas como estas contribuyen a construir un camino hacia una inclusión financiera más equitativa y segura, fundamental para proteger la estabilidad económica de los hogares y fortalecer el desarrollo social.




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