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Reforma pensional: las nuevas reglas de juego para cotizantes

Este proyecto quedó a dos debates en la Cámara de convertirse en ley, mientras que los analistas piden un debate serio de la iniciativa.

Foto: iStock Tras varias semanas de debates intensos, consultas de analistas y movidas de la oposición y los partidos del Gobierno para frenar y acelerar su trámite, finalmente la reforma pensional salió del Senado y entró en la recta final para convertirse en ley de la República, cumpliendo una de las grandes promesas de campaña del presidente, Gustavo Petro.


A falta de dos debates, uno en comisión y otro en plenaria de la Cámara de Representantes, esta iniciativa actualmente va en 96 artículos, 94 de articulado original y dos proposiciones especiales, con los que espera reglamentar los tres pilares propuestos por el Ministerio del Trabajo, el umbral de cotización y la entrada en vigencia de la norma.


En este proyecto, si bien el Gobierno ha dicho en varias ocasiones que lo más importante es generar confianza y apoyar la protección de los adultos mayores que actualmente están desamparados, los analistas y centros de estudio económico siguen centrando su atención en el impacto fiscal que tendrá la reforma, tanto para el Estado, como para los jóvenes.


En resumidas cuentas, se puede decir que hay cinco puntos clave de la reforma que salió del Senado, siendo el primero de ellos que el umbral de cotización obligatoria a Colpensiones quedó en 2,3 salarios mínimos mensuales.


Esto quiere decir que cualquier persona que gane esta cantidad o menos, deberá ir por obligación al fondo de ahorro público que se creará para esto y será administrado por el Banco de la República, mientras que aquellos que superen este rango, solo podrán decidir sobre el remanente.


Ante esto, Camilo Cuervo, socio en Holland & Knight, sostiene que dicho umbral es demasiado alto y calificó como una expropiación que los aproximadamente $300 billones que pertenecen al ahorro individual de los trabajadores pasen al fondo público que manejará el Emisor.


"Vamos a tener un Banco de la República un poco bipolar, si uno lo quisiera decir así, en términos de que en una política pública va a intentar bajar las tasas de interés y en su fondo de pensiones va a intentar subirlas porque eso va a generarle mayor rentabilidad a los trabajadores que tienen sus fondos. Eso es antitécnico", dijo Cuervo.


Otro de los puntos clave de la reforma tiene que ver con el régimen de transición que se estableció en 750 semanas para las mujeres y 900 para los hombres, con lo cual la reforma sólo impactará a quienes tengan menos de este rango de ahorro en los fondos de pensiones, sea privado o público.


Entre tanto, en lo que respecta al cambio de régimen (público a privado o viceversa), que actualmente se debe hacer con 10 años de antelación, la reforma dice que sólo cobijará a quienes entren en el régimen de transición y que estas personas “tendrán dos (2) años a partir de la promulgación de la presente ley para trasladarse de régimen respecto de la normatividad anterior”, según el texto.


Cabe recordar que la reforma acaba tanto como con el régimen de prima media, como el de ahorro individual, para crear el sistema de pilares.


En el sistema actual, la mayoría de los trabajadores afiliados (alrededor del 74%) están inscritos en fondos privados, mientras que una proporción significativa de los jubilados (alrededor del 84%) reciben sus pensiones a través de Colpensiones. Además, en el régimen público se encuentran los jubilados de los antiguos regímenes especiales, quienes disfrutan de pensiones considerablemente elevadas, las cuales acabarán. Este escenario obliga al Estado a destinar cerca de $18 billones en subsidios al sistema para garantizar el pago a sus jubilados, ya que los fondos provenientes de las cotizaciones de los trabajadores activos no son suficientes.


Precisamente en lo que concierne a los subsidios, la reforma establece que estos se incrementarán, pasando de $80.000 en la actualidad a $223.000 si se llega a aprobar. Si bien este es uno de los puntos que se califican como positivos de la reforma, hay quienes dicen que no era necesaria una reforma para hacerlo.


Juan Alberto Londoño, exviceministro de Hacienda, manifestó que pese a que este aseguramiento social, como el fin de las megapensiones son algo muy bueno, la reforma es fiscalmente insostenible tal y como está pensada y hay varios puntos que cree que no pasarán el filtro de la Corte Constitucional.


“Hay artículos que generan el riesgo de quitarle el ahorro individual a las personas y trasladarlo a Colpensiones que pueden ser considerados una expropiación y por ende inconstitucional y que la reforma se declare inexequible. El estado no tendrá cómo cubrir las pensiones al cabo de unos años”, indicó.


Aumento en cotización

Un análisis de Rodrigo Suescún, especialista principal de la División de Gestión Fiscal del Banco Interamericano de Desarrollo y quien fue viceministro técnico del Ministerio de Hacienda y trabajó en el Banco de la República, advierte que el sistema actual que plantea la reforma pensional, aumentaría la cotización a pensiones. “Los ahorros se agotan alrededor de 2045. Desde entonces sólo operaría como un sistema puro de reparto Con los actuales parámetros, el sistema de reparto sería insolvente desde 2045. Es decir, el traslado de ahorros solo provee vida temporal a un sistema que, según cifras oficiales del Gobierno, es impagable”, dijo. Con base en esto sostiene que la Tasa de Contribución actual que es del 16% y se paga un 12% por parte del empleador y un 4% está a cargo del empleado debe aumentar al 36,9% para hacer sostenible el sistema, tal y como está proponiendo el Gobierno en la pensional. 


Debate en Cámara iniciará con polémica propuesta

En medio de una alocución realizada ayer, sobre la reforma pensional, el presidente Gustavo Petro celebró la aprobación en el Senado y destacando los beneficios de cada uno de los pilares de esta iniciativa, hizo una propuesta muy arriesgada para el umbral de cotización que se tiene en el pilar contributivo.


Petro Urrego señaló que “el tercer pilar es para quienes cotizan entre uno y hasta 2,3 salarios mínimos mensuales, que estarán en Colpensiones, yo pienso ponerlo hasta 4 salarios mínimos si la Cámara me acompaña, y, por tanto, se les garantizará el derecho a la pensión”. 







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