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El congreso tiene menos de 10 semanas para aprobar tres debates de la pensional

El tiempo es un factor en contra para el Gobierno. Si la reforma no está aprobada antes del 20 de junio se hundirá por falta de trámite.


En la tarde del miércoles, cuando las mayorías en el Senado esperaban la reanudación del segundo debate de la reforma pensional del Gobierno, Iván Name, levantó la sesión argumentando que es una forma de protesta contra el presidente Gustavo Petro.


En concreto, Name explicó que se trata de un rechazo a los cuestionamientos del jefe de Estado contra la Comisión Séptima, que hundió su propuesta de reforma a la salud.


“Es inadmisible la afirmación del señor presidente Petro según la cual la Comisión Séptima del Senado de la República decidió el archivo del proyecto de ley de reforma a la salud bajo influencias ilegales y corruptas. Las injuriosas y calumniosas declaraciones del presidente atentan contra la dignidad que ostentan todos los miembros de esta célula legislativa”, dijo Name.


Luego, cuando terminó de leer su misiva, informó sobre el levantamiento de la sesión: "Nuestra insatisfacción por ese trato inadecuado. En señal de protesta levanto la sesión y cito para el próximo lunes", dijo Name a la plenaria. Al acabar el discurso, los senadores de la oposición se levantaron de sus curules y abandonaron el recinto, mientras que personajes del Pacto Histórico protestaron con algunos insultos y gritos incluidos.


Por su parte, el senador Miguel Uribe, celebró la determinación del presidente del Senado: "Celebró la decisión del presidente Name de haber levantado la sesión, que estaba convocada inicialmente para discutir la reforma de pensiones, como un acto de rechazo y protesta en contra de las acusaciones falsas y calumniosas por parte de Gustavo Petro al Congreso de la República. No le podemos permitir a Gustavo Petro que se extralimite en sus funciones, que calumnie a los congresistas y que viole la independencia de poderes. Es el momento que Gustavo Petro aprenda la lección".



Cabe resaltar que este nuevo choque entre Name y Petro supone un problema de tiempo para la reforma pensional, ya que el proyecto debe superar los tres debates, uno en la plenaria del Senado y dos en la Cámara de Representes, que le restan antes del 20 de junio; es decir, tiene menos de diez semanas para ser aprobada.

Sin duda la decisión de Name es un retroseso para el proyecto ya que además del desafío de consolidar el apoyo, el tiempo es un factor en contra para el Gobierno. Si la reforma no está aprobada antes de la fecha mencionada, se hundirá por falta de trámite.





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