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¿Cómo pueden las empresas acelerar la recuperación de la productividad ante la nueva jornada laboral a 42 horas?

Según un estudio de EY esta norma que regirá desde mediados de julio podría afectar la productividad hasta 2030. 

El valor de la hora trabajada ha aumentado con la reducción de la jornada y el incremento del mínimo. Foto: iStock El proceso de adaptación a la jornada laboral de 42 horas semanales que comenzará el 15 de julio de 2026 implica que las empresas podrían tardar hasta 2030 en recuperar los niveles de productividad.  Esperar cuatro años para alcanzar esos niveles no sería adecuado en un entorno competitivo.  El impacto económico de la reducción de la jornada es significativo.   Para empresas que operan cinco días a la semana, se estima que la pérdida de productividad por cada trabajador que gana un salario mínimo alcanzará los 134.782 pesos al mes.

Ante este panorama, las compañías deben anticiparse y buscar alternativas que aceleren la recuperación de la productividad, explica Carlos Mario Sandoval, socio líder de servicios laborales EY Colombia. ¿Qué implicaciones tiene esta reducción para las empresas y los trabajadores?

Cuando se expidió la ley, comenzamos a analizar con las organizaciones el impacto que tendría la disminución de la jornada en la productividad. Después de casi cinco años de transición, todavía quedaban tres preguntas básicas sin respuesta: cuál sería el costo de la disminución de la jornada, cuánto tiempo tardarían las empresas en recuperar la productividad y cuánto habría que invertir para lograrlo.

¿Por qué la productividad es central en esta discusión?

Colombia tenía una de las jornadas más largas del mundo, con alrededor de 2.250 horas trabajadas al año, pero no era el país más productivo. Dentro de la OCDE, éramos uno de los países con menor productividad, con un 0.6 por ciento, frente a un 2 o 3 por ciento en otros países. Esto nos llevó a cuestionar el paradigma de que más horas de trabajo necesariamente generan más productividad. ¿Cómo se mide la productividad?

La productividad depende del sector, del tamaño de la empresa y de varios factores. El DANE establece un índice de productividad general del 1.9 por ciento, pero la productividad por hora trabajada es de 0.58. En nuestro estudio, buscamos convertir el Producto Interno Bruto en un medidor que permitiera comparar si más horas trabajadas equivalen a mayor productividad, y encontramos que no necesariamente es así.

¿Las últimas horas de la jornada son menos productivas?

Estudios internacionales muestran que las horas más productivas están entre la sexta y la octava hora. Trabajar más de ocho horas no garantiza mayor productividad. Además, las empresas que trabajan seis días a la semana no necesariamente son más productivas que las que trabajan cinco días, debido a la fatiga, el transporte y la falta de tiempo familiar.

¿Las empresas deberán contratar nuevos empleados para suplir las horas perdidas?

El valor de la hora trabajada ha aumentado con la reducción de la jornada y el incremento del salario mínimo. Para empresas que operan cinco días a la semana, el costo de productividad perdido será de 134.782 pesos por cada trabajador que gana un salario mínimo. Sectores como construcción, hotelería, turismo y manufactura sentirán un impacto importante. Las empresas que trabajan seis días a la semana podrían necesitar un trabajador adicional por cada ocho o nueve empleados. ¿Cuánto tiempo tardarán las empresas en recuperar la productividad previa?

Si una compañía hoy, a partir del 15 de julio de 2026, no toma decisiones acerca de cambios en el manejo de su productividad, va a volver a alcanzar su nivel de productividad que tenía antes de la reducción de la jornada hasta el año 2030. Y un mundo tan competitivo como el que tenemos hoy, esperar cuatro años para alcanzar la productividad que tenía en 2021 creo que no sería una decisión adecuada para muchas empresas. ¿Qué pueden hacer las empresas para enfrentar este impacto?

Las compañías pueden contratar más personal, ajustar turnos, introducir tecnología, optimizar procesos y capacitar al talento humano. La idea es acelerar la transición y no esperar hasta 2030. Estas medidas permiten mantener e incluso aumentar la productividad con la jornada reducida.

¿Es posible mejorar la productividad antes de 2030?

Sí. Invertir en adecuaciones de procesos, optimización de cadenas de valor y tercerización de actividades permite generar incrementos de productividad desde ahora, incluso con menos horas trabajadas.

¿La reducción de la jornada influye en el ausentismo laboral?

El estudio muestra que una jornada óptima reduce el ausentismo, lo que disminuye costos para las empresas y el sistema de seguridad social. Combinando tecnología, mejoras de procesos y ajustes de turnos, se logra incrementar la productividad y disminuir el ausentismo. ¿Cómo deben adaptarse los trabajadores a producir lo mismo en menos tiempo?

“Los empresarios y trabajadores no pueden quedarse de brazos cruzados esperando que todo se ajuste de manera orgánica. Las compañías deben invertir en capacitación para que los empleados cuenten con herramientas y conocimientos que les permitan ser más productivos bajo la nueva jornada.”

Además, creo que la academia debe actualizar los programas de estudio para que los nuevos profesionales sean más relevantes y productivos frente a los retos tecnológicos actuales. Capacitar a profesionales y trabajadores hoy es esencial para mantener la competitividad en el futuro.”

¿La reducción de la jornada beneficia la salud mental y el bienestar de los trabajadores?

Este es un proceso de dos vías. Las empresas tienen la obligación de adecuarse a la jornada de 42 horas y los trabajadores deben focalizarse para evitar distracciones y aprovechar mejor el tiempo. La reducción de la jornada debe verse como una oportunidad para equilibrar la vida personal, mejorar el bienestar y aumentar la productividad.

Constanza Gómez Guasca

Redacción de Economía y Negocios

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