De la estrategia a la acción: las tendencias de sostenibilidad que definirán el 2026 para las organizaciones
- Suárez Consultoría

- 21 ene
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sostenibilidad
Sobre el papel, las estrategias de sostenibilidad funcionan correctamente y presentan proyecciones de impacto que deslumbran a los grupos de interés. Sin embargo, en la ejecución aparecen oportunidades de mejora para materializar dicho impacto y generar resultados creíbles. Estas son las tendencias que marcarán la sostenibilidad este 2026.
La planeación estratégica de las organizaciones contempla, hace ya un par de años, la sostenibilidad; vista como un eje central del negocio, que es transversal a toda la cadena de valor. Aunque ha tenido hitos clave encaminados a un tejido empresarial comprometido con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, lo cierto es que todavía hace falta una ejecución más clara y eficiente de los procesos.
La agenda global en sostenibilidad sigue presionando a las empresas, desde las más grandes hasta los pequeños emprendimientos, a que actúen y pongan en marcha la ruta que han mapeado sobre el papel. En 2026, coinciden los expertos en la materia, el foco estará en la ejecución.
Para este nuevo año, el informe Valor en Movimiento: una proyección sostenible del futuro de PwC indica que hay tres fuerzas que impulsan la transformación de la economía global – y por ende a la sostenibilidad-. Estas son el crecimiento de la inteligencia artificial, los cambios climáticos y los movimientos geopolíticos.
Por su parte, London Business School reunió los conceptos de siete facultades en el informe ‘2026 trends for business’ que incluye un capítulo para la sostenibilidad, con mención específica a los temas más sensibles para cada región. Los expertos sugieren que en Reino Unido el reto será avanzar con la transición energética en un entorno político más disciplinado, con normas de juego cada vez más estrictas. La sostenibilidad irá de la mano de la modernización industrial, la resiliencia energética, la competitividad y productividad.
En los Estados Unidos, la polarización política complejiza las iniciativas climáticas y, en ese contexto, el informe señala que se vuelven cada vez más determinantes la confianza, la transparencia y la orientación a largo plazo de las estrategias de sostenibilidad; las empresas que lo hagan dictarán el ritmo.
Al otro lado del mundo, en Medio Oriente, el foco está en la inversión del Estado como motor de la transición, enfocada en energía y circularidad.
Particularmente en Colombia, tras la realización de la COP 30, con sede en Brasil, inicia un año de preparación para ser anfitriones de la primera Conferencia de Combustibles Fósiles. Este espacio es relevante en el marco de una conversación mundial sobre la energía, enfocada ahora no solo en la transición sino también en la suficiencia energética. Forbes rastreó las tendencias que marcarán la agenda de sostenibilidad para las organizaciones en 2026. Esta primera entrega considera los temas que siguen reinando en la agenda de los líderes globales y una segunda parte explorará los nuevos desafíos de la IA y la circularidad. EJECUCIÓN E IMPACTO EXTENDIDO
¡Luces, cámara, acción! Es el llamado que escuchan las organizaciones de todo el mundo. La ejecución en este punto se revisa como un escudo para la empresa, que ya ha evidenciado su vulnerabilidad ante riesgos climáticos, de suficiencia energética y financiera.
En 2025, el asunto de los fenómenos climáticos extremos estaba en las primeras posiciones de la agenda de sostenibilidad: el año inició con una ola de incendios en California, en Estados Unidos, mientras que Bogotá enfrentaba una crisis hídrica que mantenía a los capitalinos bajo racionamiento de agua.
Ante este escenario, las empresas deben anticipar el riesgo derivado de los cambios climáticos y los fenómenos naturales extremos. “El modelo económico de PwC sugiere que el daño climático podría reducir la economía global casi un 7% en 2035”, por lo que no actuar no se vuelve una cuestión única de reputación y prestigio, también influye en la valoración corporativa, en el crecimiento del negocio y su competitividad. Frédéric Dalsace y Goutam Challagalla, dos de los autores consultados por IMD para su estudio ‘Sustainability trends businesses must watch in 2026’, sostienen que la tendencia principal en 2026 es pasar del marketing a la operación. Aseguran que la nueva sostenibilidad se enfoca en el diseño lógico y en la construcción de mejores negocios, de forma que se vuelve automática su implementación, como efecto de sus resultados comprobables.
“Más del 40% de los encuestados por PwC prevén que las graves interrupciones y los requisitos de cumplimiento relacionados con la sostenibilidad tendrán un gran impacto en sus cadenas de suministro en los próximos uno o dos años”.
La invitación a actuar también sugiere que las grandes empresas generan un efecto de red, involucrando a sus proveedores y distintos niveles de la cadena de valor en la creación de la sostenibilidad. Una empresa no puede llamarse a sí misma sostenible si sus proveedores no están encaminados hacia el mismo objetivo. FINANCIACIÓN VERDE
La ejecución solo es posible con una estructura de financiación clara. El capítulo de la sostenibilidad como un atractivo para la empresa terminó, ahora es considerada un elemento central en el negocio, con buen retorno de inversión. El meollo del asunto es superar la idea de que invertir en sostenibilidad es costoso y entrenar el músculo financiero para adoptarla.
Los recursos no provienen exclusivamente de las empresas, los gobiernos deben ser los primeros en promover la sostenibilidad a través de incentivos fiscales y desde el sistema financiero se deben crear líneas de crédito específicas para la sostenibilidad. PwC indica que en China, la Unión Europea, India y Estados Unidos se planea invertir billones de dólares en energías limpias en esta década: “las empresas que aprovechen estas fuentes de financiación pueden obtener ventajas en costos y acelerar la innovación”.
Una de las recomendaciones para cambiar la perspectiva del costo es representar a la sostenibilidad en el balance general del negocio y el estado de flujo de caja, realizando incluso pruebas de estrés financiero. REGULACIÓN Y TRANSPARENCIA
La regulación y creación de marcos normativos para la implementación de la sostenibilidad sigue siendo uno de los factores más desafiantes, especialmente por la dificultad de establecer criterios únicos que apliquen para los distintos sectores económicos y países.
Pero lo que está claro es que hay una exigencia cada vez mayor sobre las empresas de reportar sus avances en materia de sostenibilidad, como un vehículo hacia la transparencia. El Institute of Sustainability Studies recuerda que en este periodo entrarán en vigencia nuevos mecanismos en Europa como la Directiva de Debida Diligencia Corporativa: cada una de estas normas empieza luego a extenderse a otras regiones conforme se vuelve una exigencia para proveedores.
Precisamente, el instituto prevé que una de las tendencias para 2026 es una mayor alineación entre los marcos regulatorios globales. “Las empresas que puedan demostrar un progreso medible y creíble destacarán en un panorama de sostenibilidad cada vez más basado en datos”, dice el informe.
“Ha cobrado relevancia un tipo específico de normativas que obliga a las empresas a divulgar públicamente los riesgos y oportunidades vinculados con la sostenibilidad, así como sus impactos financieros y los planes de gestión asociados”, señala el estudio de PwC.
Asimismo, a mayor disponibilidad de datos, los empresarios cuentan con una caja de herramientas para la toma de decisiones basadas en los casos de éxito y errores de los demás.
Florian Hoos y Sara Ratti, autores considerados en el estudio Sustainability trends businesses must watch in 2026 por IMD, apuntan que el desafío será “simplificar la sostenibilidad”, esto es -en sus palabras- centrarse en la información valiosa, comprobable y escalable. En la práctica es volver a la materialidad y enfocarse en los objetivos de sustentabilidad que realmente aportan en la creación de valor empresarial. “El resultado a largo plazo serán informes de sostenibilidad más breves y concisos, centrados en temas estratégicamente importantes que realmente importan para la creación de valor a largo plazo y respaldado por datos creíbles y métricas confiables”. Fuente: FORBES COLOMBIA https://forbes.co/2026/01/19/sostenibilidad/tendencias-de-sostenibilidad-del-2026-para-las-organizaciones











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