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Empresarios del país ven barreras pero también oportunidades reales

Directivos de compañías de sectores estratégicos participaron en el foro 'Líderes y empresas que construyen país'

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Foro 'Líderes y empresas que construyen país' Foto: Milton Díaz / Portafolio La Casa Editorial EL TIEMPO reunió a varios líderes empresariales para discutir el rumbo de Colombia en el foro 'Líderes y empresas que construyen país', realizado este 25 de noviembre El evento cerró un ciclo de encuentros desarrollados durante el año, orientados a escuchar y conectar a voces clave del sector productivo. Un balance entre realismo y optimismo 

La apertura del foro estuvo a cargo de Andrés Mompotes, director general de EL TIEMPO, quien dio paso a una conversación inicial entre Felipe Bayón, CEO de GeoPark, y el analista senior Ricardo Ávila. Ambos coincidieron en que los meses de diálogo con empresarios dejaron una fotografía clara del país: hay dificultades estructurales, pero también capacidades y oportunidades reales.

Bayón destacó el carácter propositivo de las discusiones previas: “Fue un espacio para invitar a la reflexión sobre temas que no necesariamente son sencillos”, afirmó, subrayando además la importancia de las redes empresariales para enfrentar desafíos comunes. Ávila complementó: “Ha sido una mezcla de realismo y una inyección de optimismo”, recordando que aunque existen narrativas pesimistas, “hay salidas posibles y los empresarios son parte de la solución”. Uno de los hallazgos más contundentes del ciclo tuvo que ver con la tecnología y, en particular, con el uso de la inteligencia artificial. Según Ávila, Colombia muestra niveles de apropiación incluso superiores a los de varios países europeos, lo que abre una ventana para cerrar brechas de productividad. Bayón coincidió: “Tenemos un talento increíble, y la tecnología debe servir para potenciarlo”.

La conversación inicial también abordó la coyuntura energética. Para Bayón, la energía es transversal a todas las actividades humanas y una condición indispensable para el crecimiento económico. “Necesitamos todas las fuentes de energía”, puntualizó, advirtiendo que la inversión privada depende de señales claras y de la construcción de confianza. Ávila, por su parte, hizo un balance tras la COP30. Aunque el mundo continúa dependiendo de los combustibles fósiles, Colombia, dijo, debe utilizar esos recursos como trampolín para avanzar en su transición energética. Expresó preocupación por el déficit de gas y la fragilidad del sistema ante eventuales racionamientos, pero insistió: “Tenemos cómo solucionar esos problemas”.

 Infraestructura, inversión y sostenibilidad: prioridades para la competitividad  

 El primer panel del foro reunió a tres actores clave: Erika Zárate (Latam Airlines Colombia), Mauricio Patiño (Construcciones Planificadas) y Javier Rodríguez Gutiérrez (Aecom Colombia y Perú). La conversación giró en torno a cómo el país puede avanzar en infraestructura estratégica en un contexto de recursos limitados y crecientes demandas ciudadanas.

Zárate planteó la necesidad de transformar la manera en que el país piensa sus terminales aéreas. “Tenemos que entender los aeropuertos como una red; si Bogotá o Medellín no se fortalecen, los regionales tampoco podrán crecer”, afirmó. También insistió en acelerar la digitalización del transporte aéreo para mejorar la eficiencia operativa y la experiencia del usuario. Además, resaltó que Colombia tiene un potencial enorme para convertirse en productor de combustible sostenible para aviación (SAF), gracias a su disponibilidad de biomasa y a una hoja de ruta ya trazada hacia esta industria emergente.

Para Mauricio Patiño, el futuro de la construcción depende de una logística nacional sólida: culminar las vías 4G e impulsar las 5G es fundamental. Pero lanzó una advertencia contundente: sin garantías de agua, energía y servicios públicos, no es posible iniciar nuevos proyectos. “Hoy Bogotá está cerca del racionamiento”, recordó. Frente a la sostenibilidad, defendió que incorporar estrategias verdes no es necesariamente más costoso si se hace desde la fase de planificación.

 Javier Rodríguez, desde Aecom, fue enfático: “La seguridad jurídica es imprescindible; sin ella no hay inversión extranjera posible”. Agregó que el Estado debe asumir un rol más activo en proyectos no concesionables, como infraestructura social o vías de bajo tráfico, cuyo retorno económico es bajo, pero cuyo impacto social es muy alto, incluso “seis veces mayor”.

Y concluyó: “Colombia debe hacerse más grande y más conectada; no todo puede girar alrededor de Bogotá”.

Liderazgo ético y fortalecimiento del empleo formal

En el segundo panel, moderado por Felipe Bayón, participaron Adriana Solano, presidenta del Consejo Colombiano de Seguridad, y Carlos Mauricio Vázquez, presidente de Compensar. La conversación giró en torno al liderazgo, el tejido social y la educación continua.

 Solano enfatizó que Colombia necesita volver a un liderazgo que ponga a las personas en el centro: “Liderar es servir”. Señaló que cada decisión empresarial debe considerar el impacto humano y que este enfoque será clave para recuperar el dinamismo del país. Vázquez complementó la idea al señalar que el liderazgo es también colectivo y social. Para el presidente de Compensar, la confianza de empresas y trabajadores es su mayor responsabilidad, y administrar los recursos de forma eficiente es parte del compromiso con quienes más lo necesitan.

Solano alertó sobre un problema estructural: la mitad de los trabajadores en Colombia está en la informalidad, lo que dificulta garantizar las pensiones a futuro. Además, señaló que el 60% del empleo es generado por mipymes, pero con baja estabilidad laboral. El empleo formal, aseguró, es uno de los principales factores de protección frente a problemas de salud mental y desigualdad. Vázquez reforzó la idea recordando el impacto del sector privado en la vida cotidiana. “¿Qué pasa si un día una empresa no se levanta? No abrirían los supermercados, los aviones no volarían…”, señaló, invitando a valorar el aporte empresarial al bienestar social.

Con la llegada de nuevas generaciones al mercado laboral, ambos panelistas coincidieron en que las empresas deben adaptarse. Para Vázquez, los jóvenes buscan organizaciones con propósito, donde puedan contribuir socialmente. Además, la digitalización incrementará la productividad y exigirá habilidades nuevas.

 Solano lanzó una advertencia demográfica: “Colombia no va a tener jóvenes ni fuerza laboral en los próximos años”. De allí la necesidad de preparar entornos intergeneracionales y una formación constante que responda al avance de la inteligencia artificial.

Sostenibilidad: del discurso a la estrategia central 

El tercer panel reunió a Natalia Gutiérrez (Acolgen), Gerardo Hernández (Banco AV Villas) y Luis Carlos Arango (Colsubsidio), moderados por Ricardo Ávila. El consenso fue claro: la sostenibilidad dejó de ser una aspiración para convertirse en criterio estratégico de competitividad. Luis Carlos Arango abrió el panel con una declaración categórica: “La sostenibilidad no es importante, es vital”. Desde Colsubsidio, explicó cómo este enfoque ha permitido construir proyectos de largo plazo en eficiencia energética, turismo sostenible y protección de ecosistemas, generando “un dividendo significativo para el país”.

Gerardo Hernández señaló que los acuerdos internacionales han redefinido la conversación global sobre sostenibilidad y que los países de menores ingresos ahora tienen una voz más influyente. Para los bancos, el reto está en financiar la transición: buscar mecanismos que permitan apoyar proyectos verdes sin desconocer los riesgos financieros. “Es lo correcto y es lo que nuestros clientes nos están pidiendo”, afirmó. Desde el sector energético, Natalia Gutiérrez advirtió que el mundo vive una tensión creciente: “El mundo entero se está quedando sin energía”. Señaló que la sostenibilidad en el sector eléctrico debe verse en cuatro dimensiones: la técnica, la económica, la social-territorial y la ambiental. Pidió una transición energética realista, que garantice confiabilidad, limpieza y precios razonables.

Un liderazgo capaz de navegar la complejidad 

El último panel estuvo a cargo del consultor Alejandro Salazar, quien destacó que las organizaciones de hoy necesitan líderes con capacidades para gestionar contextos inciertos. La estrategia, dijo, no consiste en predecir el futuro, sino en prepararse para diversos escenarios. Subrayó la importancia de construir confianza dentro de los equipos y de fomentar un aprendizaje constante. “Si la organización no aprende al ritmo del entorno, queda obsoleta sin darse cuenta”, advirtió.

Su mensaje final fue: “La complejidad no se resuelve, se gestiona. Y quienes sepan gestionarla serán quienes definan el rumbo del país”.


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