top of page
  • Whatsapp
  • Instagram
  • Facebook
  • LinkedIn
  • TikTok
  • X
  • Youtube

Empresas en Colombia transforman el uso del financiamiento ante presiones fiscales y menor liquidez

Cambios tributarios, restricciones crediticias y mayores costos laborales, los retos de las empresas este año. 

Revisar constantemente las finanzas, puede ayudar a no tener dolores de cabeza. Foto: Imagen generada con inteligencia artificial. El entorno económico de 2026 está acelerando un cambio en la manera en que las empresas colombianas utilizan el financiamiento. Nuevas cargas tributarias, decisiones fiscales de impacto inmediato y condiciones crediticias más exigentes están llevando a las compañías a incorporar estructuras de liquidez como parte de su planificación financiera, más allá de su uso tradicional en momentos de dificultad.

El fenómeno también coincide con un aumento en la demanda de capital para expansión, capital de trabajo y cumplimiento de obligaciones fiscales, así como con la aparición de un perfil de inversionista privado más estratégico en el mercado local. El punto de inflexión reciente estuvo marcado por decisiones fiscales como el Decreto 0173 de febrero de 2026, que introdujo un impuesto extraordinario con un recaudo proyectado de 8,3 billones de pesos y pagos exigibles en un plazo reducido. El impacto evidenció que incluso compañías con patrimonios sólidos necesitan mecanismos de liquidez más ágiles para responder a obligaciones inmediatas.

De manera paralela, el acceso al crédito enfrenta condiciones más estrictas. De acuerdo con cifras de Asobancaria, la cartera vencida comercial ha registrado incrementos en los últimos periodos, un indicador que refleja mayores tensiones en el flujo de caja empresarial y criterios más rigurosos en la aprobación de créditos.

“Hoy la financiación no se busca solo cuando hay dificultades, las compañías la están usando para proteger flujo de caja, sostener empleo y aprovechar oportunidades sin comprometer estabilidad”, señala Juan Carlos Aguilar, CEO de Key Capital. La firma, con una década de presencia en el mercado colombiano, ha trabajado con más de 300 empresas estructurando operaciones desde 1.000 millones de pesos. Según datos del sector, en el último año aumentó la demanda de financiamiento destinado a expansión, capital de trabajo y cumplimiento de obligaciones tributarias

Financiamiento como herramienta empresarial

El cambio en la mentalidad financiera se relaciona con un entorno económico en el que la velocidad de acceso al capital se ha convertido en un factor determinante para la operación empresarial. En sectores como infraestructura, industria, comercio y entretenimiento, la pérdida de liquidez puede afectar la capacidad de participar en contratos o proyectos en ejecución.

Expertos en estructuración financiera señalan que los empresarios están priorizando mecanismos con tiempos de aprobación más definidos frente al sistema bancario tradicional, donde los procesos pueden prolongarse durante varios meses.

“En un mercado dinámico, esperar meses por aprobación puede costar oportunidades. Por eso la agilidad es clave”, indican especialistas del sector. La tendencia se alinea con dinámicas observadas a nivel global, donde las empresas buscan estructuras financieras más flexibles para responder a cambios regulatorios y tributarios sin detener su actividad productiva. En este contexto, el financiamiento comienza a incorporarse como parte de la estrategia corporativa y de crecimiento. 

Construcción enfrenta presiones de costos

Uno de los sectores donde la liquidez cobra mayor relevancia es el de la construcción. En 2026, la industria enfrenta ajustes en los costos laborales derivados del incremento del salario mínimo y un entorno financiero que aún mantiene restricciones en el acceso al crédito.

El aumento salarial impacta directamente en los costos de obra, contratación indirecta y en la cadena de proveedores. Para proyectos que ya se encuentran en ejecución, cualquier variación en estos costos puede alterar los márgenes calculados inicialmente.

El sector de la construcción representa cerca del 7 % del producto interno bruto del país y es uno de los mayores generadores de empleo formal e informal. Sin embargo, el endurecimiento de las condiciones crediticias ha reducido las alternativas de financiamiento tradicional. Ante este panorama, el financiamiento estructurado ha ganado espacio como herramienta para mantener la ejecución de proyectos inmobiliarios sin detener obras en desarrollo.

Key Capital ha participado en financiamiento de proyectos constructivos e inmobiliarios por montos superiores a 1.000 millones de pesos, enfocados principalmente en capital de trabajo, cierre financiero y continuidad de obra.

“Cuando aumentan los costos laborales, los desarrolladores necesitan liquidez inmediata para no detener su ejecución. Parar una obra puede generar sobrecostos mayores que el propio incremento salarial”, explican desde la firma.

Durante 2025, la compañía participó en operaciones que permitieron mantener activos proyectos inmobiliarios en distintas regiones del país. Según la empresa, el financiamiento oportuno contribuye a preservar la rentabilidad de las compañías, sostener empleo y mantener la actividad económica regional. En un sector donde los cronogramas y los costos están estrechamente vinculados, la rapidez en la estructuración financiera se convierte en un elemento relevante para evitar retrasos en las obras. Nuevo perfil de inversionista privado

Los cambios en el entorno económico también han modificado el comportamiento de los inversionistas colombianos. En los últimos años ha emergido un perfil más prudente e informado, que prioriza estructuras de inversión respaldadas por activos reales.

La transformación se refleja en datos de la propia industria. Según el Reporte 2024–2025 de la Industria de Capital Privado elaborado por ColCapital y Deloitte, las family offices —grupos familiares que administran capital propio de forma profesional— representaron el 27 % de los compromisos de capital emprendedor, aumentando su participación dentro del ecosistema de inversión. El cambio se produce después de un periodo de volatilidad económica. Entre 2022 y 2024, factores como la inflación, la incertidumbre política y las tasas de interés elevadas afectaron el rendimiento de instrumentos financieros tradicionales.

Las operaciones estructuradas en este mercado suelen basarse en compraventa de derechos fiduciarios vinculados a activos inmobiliarios como bodegas, locales comerciales, oficinas o apartamentos, administrados por entidades supervisadas por la Superintendencia Financiera.

Bajo este modelo, el inversionista conoce desde el inicio el activo que respalda la operación, su valor comercial y los escenarios posibles en caso de incumplimiento por parte del empresario que utiliza el financiamiento.

En 2025, el ticket promedio de inversión en estructuras gestionadas por Key Capital pasó de 70 millones a 350 millones de pesos. La firma reporta más de 500 inversionistas privados activos y un monto estructurado acumulado cercano a 250.000 millones de pesos, con un cumplimiento de pago del 95 % en las operaciones cerradas.

Comentarios


bottom of page