Juntas directivas: los retos que enfrentan quienes toman las decisiones
- Suárez Consultoría

- 15 sept 2025
- 4 Min. de lectura
El Board Index Colombia 2025, de LHH, explica qué debe hacer un CEO para dar el salto a ser miembro de estos órganos de decisión.

El 35% de nuevos miembros tienen dificultades para adaptarse a la dinámica de la junta. Foto: iStock Las juntas directivas en Colombia están dejando de ser vistas como órganos de control para convertirse en espacios de decisión estratégica. Sus determinaciones influyen en la sostenibilidad empresarial, el empleo, la digitalización y la competitividad del país.
En este contexto, comprender sus retos y las tensiones que enfrentan los CEO que buscan integrarse es fundamental para anticipar un relevo generacional más preparado y efectivo. El tema es analizado en detalle en el estudio Board Index Colombia 2025-2026 de la firma LHH. En primera instancia, el estudio define cuáles son los cinco desafíos que tienen estos importantes órganos de decisión de las empresas.
El primero de ellos tiene que ver con el desafío cultural. Allí se establece que el principal obstáculo no es técnico, sino cultural. En este sentido, explica que muchos ejecutivos con trayectoria exitosa fracasan en la adaptación a los códigos informales de la junta: saber cuándo hablar, interpretar el tono y modular la intervención.
El estudio muestra que el 35% de los nuevos miembros reconoce dificultades para ajustarse a la dinámica de la junta, mientras que un 20% tuvo problemas para dejar de pensar como CEO.
Este hallazgo del estudio muestra que las juntas ya no requieren solo experiencia operativa, sino inteligencia cultural y capacidad relacional.
Gobernanza y talento para impulsar el crecimiento
El segundo reto de las juntas directivas tiene que ver con el ejercicio de la gobernanza para crecer. Esto implica dejar de supervisar para seguir de cerca las transformaciones estratégicas. Un 46% de los miembros identificó la diversificación de negocios como la estrategia principal para mitigar riesgos. Sin embargo, se observa una paradoja: sectores críticos como energía, manufactura y salud —los de mayor impacto país— muestran menor dinamismo en su gobernanza.El reto es pasar de una lógica defensiva de “ahorro inmediato” a una visión de largo plazo, basada en eficiencia inteligente, automatización y transformación digital. . Esto implica que la junta asuma un rol activo en decisiones antes reservadas a Recursos Humanos, como compensación, reorganización de plantillas y formación para la resiliencia.
Cumplir con la medición y consolidar la legitimidad
Según el estudio, el 64% de las juntas afirma contar con mecanismos de evaluación, pero solo el 7% recurre a retroalimentación ejecutiva y apenas un 5% a evaluaciones externas. Esto significa que en la práctica, miden asistencia y cumplimiento formal, pero no impacto estratégico.
El reto es pasar de una lógica de control a una de transformación: evaluar calidad de decisiones, resiliencia y alineación estratégica. No hacerlo supone un riesgo de pérdida de legitimidad frente a inversionistas y la opinión pública, plantea el análisis.
El otro tema que hay que tener en cuenta tiene que ver con la compensación. Aunque el rol de los miembros de junta se ha vuelto más exigente, la compensación sigue anclada en lógicas históricas, señala el estudio en cuestión.
Más del 70% recibe entre 1 y 5 salarios mínimos, lo que refuerza la percepción de que ser miembro de junta es un “servicio” más que un cargo estratégico.
El desafío consiste en alinear la retribución con el impacto esperado, para profesionalizar la gobernanza y atraer perfiles capaces de enfrentar la complejidad actual, recomienda este estudio.
¿Qué debe hacer el CEO que quiera ser miembro de junta?
Este estudio deja al descubierto que el 84% de los CEO aspira a integrar una junta en los próximos cinco años, pero el 75% se siente poco preparado. En el fondo, el mensaje de los expertos es que hacer esta transición exige dejar de ejecutar y aprender a influir sin operar. Las juntas esperan pensamiento estratégico, influencia colegiada y capacidad de gobernar desde la distancia. Sin embargo, los CEO siguen valorando su experiencia en gestión de crisis o eficiencia operativa, lo cual no siempre se traduce en valor para el máximo órgano de decisión de la compañía. Allí también se revela que ocupar la silla de una junta está dado más por las relaciones que por los méritos del aspirante. Este informe de LHH indica que 67% de los actuales miembros llegó por esa vía y solo un 3% por certificación. Para los CEOs, esto representa una barrera estructural: aunque se preparen formalmente, la falta de mentoría (solo 14% cuenta con un mentor) limita su transición efectiva. Igualmente, llama la atención sobre la elección de estos directivos en los grupos económicos. Explica que en la práctica mantienen un control decisivo sobre las juntas. Y, si bien esto asegura confianza, reduce la diversidad de pensamiento y dificulta la entrada de voces externas. Esto, para los CEO que quieren ocupar estas posiciones representa que la excelencia técnica o la certificación no garantizan ocupar esta posición. Debe hacer parte del ecosistema empresarial dominante, enfatiza.
En este entorno, dice LHH El concepto “board-ready” no equivale a cumplir una lista de chequeo, sino a un cambio de mentalidad. . Prepararse implica desaprender el protagonismo operativo, cultivar la escucha, construir consensos y soltar el ego.
Como lo resume un miembro de junta citado en el informe “Una junta no es un equipo de expertos, es un espacio de gobernanza colectiva”.
Cómo se debe preparar
El informe Board Index Colombia 2025-2026 plantea que el acceso a una junta no es un ascenso natural en la carrera de un CEO, sino una transformación de liderazgo. Para lograrlo, propone un roadmap práctico que integra seis pasos esenciales. El primero es definir una propuesta de valor estratégica: identificar qué experiencias concretas pueden traducirse en aportes reales de gobernanza y no solo en logros ejecutivos. El segundo es profundizar en la comprensión de la gobernanza y los riesgos, incorporando nociones de gobierno corporativo, ESG y estrategia desde un rol no ejecutivo. En tercer lugar, se requiere entrenar habilidades de escucha y cuestionamiento. A diferencia del CEO, el miembro de junta influye sin operar, formula preguntas y construye consensos. El cuarto paso consiste en construir visibilidad en redes y foros estratégicos, pues la confianza y la reputación pesan más que los títulos.
El quinto elemento clave es buscar un mentor con experiencia real en juntas, que ayude a traducir la trayectoria ejecutiva en claves de gobernanza. Finalmente, se trata de evaluar brechas y ajustar constantemente la preparación, reconociendo que lo que hace exitoso a un CEO no necesariamente lo hará brillar en una junta.
CONSTANZA GÓMEZ GUASCA
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS Fuente: PORTAFOLIO https://www.portafolio.co/negocios/empresas/estos-son-los-retos-que-tienen-las-juntas-directivas-639768











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