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Más reformas, vigilancia y riesgo, los desafíos que tendrán las empresas durante 2026

Abogados recomiendan a empresas anticiparse a las regulaciones que llegan con este nuevo año Este año para las empresas es muy particular en materia regulatoria. Las compañías han tenido ajustes en las áreas laboral y tributaria; además de estar a la espera de discusiones en materia pensional, de sostenibilidad e incluso para el uso de la inteligencia artificial. Esto supone una presión adicional que impacta los costos operativos y, a la vez, se convierte en un desafío que pone a prueba áreas jurídicas, de recursos humanos y hasta gerenciales.

Uno de los principales aliados para las empresas son las firmas de abogados, las cuales han hecho una radiografía sobre los principales retos que tendrán las compañías en 2026, y hacen una serie de recomendaciones sobre cómo deben asesorarse y afrontar dichos desafíos.

Volatilidad regulatoria

El año pasado el Gobierno aprobó dos reformas (laboral y pensional), y discutió otras dos que terminaron archivadas en el Congreso (salud y tributaria), pero eso no le impidió expedir decretos para poner en funcionamiento parte de esos proyectos que terminaron hundidos.

Además, 2026 es un año electoral y de cambio de gobierno, por lo que la agenda legislativa se intensifica y, en consecuencia, hace que varias “reglas de juego” cambien en poco tiempo, lo que obliga a que las compañías a monitorear la reglamentación y que ajusten sus operaciones.


Según Mauricio Piñeros, country chair de Pérez-Llorca, Gómez-Pinzón, uno de los principales desafíos es la volatilidad normativa derivada de cambios vía decretos de emergencia, ajustes reglamentarios rápidos y modificaciones con vigencia inmediata que afectan planeaciones ya estructuradas.

“Lo más relevante para las empresas será anticiparse y no limitarse a reaccionar: evaluar de manera integral el impacto regulatorio en su modelo de negocio, flujo de caja y estructura operativa, fortalecer sus sistemas de cumplimiento y gobierno corporativo, y mantener un monitoreo permanente de los desarrollos normativos para ajustar decisiones de inversión y expansión con criterios de prudencia. En un entorno de alta volatilidad regulatoria, la capacidad de adaptación estratégica será tan determinante como el cumplimiento mismo”, detalló Piñeros.

Impacto laboral

Uno de los temas que más ha impactado a las empresas en el arranque de 2026 ha sido la aplicación de la reforma laboral, pues este año se reduce la jornada laboral a un máximo de 42 horas por semana, hay aumentos en los recargos dominicales y festivos, además de modificaciones en materia de contratación.

Esto se suma al ajuste del salario mínimo de 23%, que ha obligado a que más de un empresario haga números para garantizar su operación, evaluando medidas como el recorte de personal.

“El principal desafío que hemos evidenciado está en encontrar el balance entre el cumplimiento total de los puntos de reforma junto con la estabilidad del negocio a mediano y largo plazo. Se generan distintas tensiones que no se pueden tomar a la ligera y que han implicado replantearse muchos modelos de operación, presupuesto y alcance”, explicó Sebastián Mejía, abogado líder de derecho laboral y seguridad social de Scola Abogados.

Mejía agregó que todavía hay muchas obligaciones que están pendientes de ser debidamente reglamentadas, como la vinculación de trabajadores con discapacidad certificada, entre otras, por lo que sugiere que las empresas le den prioridad a una estrategia emergente que les permita avanzar con el cumplimiento de la norma, pero sin sacrificar la capacidad de ajustarse y adecuarse a los distintos cambios o reglamentaciones adicionales que puedan venir.

Los otros desafíos

Las reformas no son lo único que presiona al sector privado, y todos estos cambios deben entenderse como un ajuste integral. Según Álvaro Iván Cala, socio de corporativo empresarial de Brigard Urrutia, lo más importante es entender que las reformas no operan de manera aislada, que sus efectos son acumulativos y pueden impactar simultáneamente la estructura tributaria, laboral, ambiental y operativa de las compañías. “Las empresas deben adoptar una visión integral del riesgo regulatorio, evaluar escenarios y monitorear tanto el entorno local como el internacional. Las decisiones en materia de comercio exterior, aranceles o defensa comercial pueden tener efectos directos en la competitividad de las empresas en Colombia. Seguimos siendo un mercado relevante en la región, pero operar con éxito requiere anticipación, disciplina en cumplimiento y una lectura estratégica del entorno regulatorio y económico global”, agregó Cala.

¿Qué se debe hacer?

La prevención es la principal herramienta que tienen los empresarios para evitar sanciones, y que a su vez será clave para los abogados y las firmas a la hora de ayudar a sus clientes.

Entre las acciones que se pueden tomar, María Fernanda de los Ríos, asociada y líder de derecho de la competencia de Olarte Moure & Asociados, destacó la necesidad de capacitar continuamente a las áreas comerciales y de dirección sobre riesgos regulatorios.

“Con la entrada en vigor de algunas reformas, lo más importante para las empresas será adoptar un enfoque preventivo frente al riesgo regulatorio. Esto implica comprender con claridad los límites y alcances de la Superintendencia de Industria y Comercio y otras autoridades, documentar técnica y jurídicamente las decisiones comerciales (especialmente en precios, descuentos y ajustes por costos laborales) e integrar el compliance de libre competencia en la estrategia de negocio”, detalló de los Ríos.

Entre los aspectos que merecen especial atención se encuentran la actualización de acuerdos de accionistas, la revisión de cláusulas estatutarias, la estructuración de procesos de salida ordenada de socios y la prevención de bloqueos en órganos de administración y asambleas generales.

Para Diana Serrano, asociada en Holland & Knight, la prevención jurídica de estos conflictos no solo evita litigios costosos y prolongados, sino que protege el valor empresarial a largo plazo y genera confianza entre los diferentes grupos de interés de la compañía.

“Este año representa una oportunidad única para que las empresas conviertan la complejidad regulatoria en ventaja competitiva. Las organizaciones que actúen con anticipación no solo evitarán contingencias, sino que se posicionarán como referentes de buenas prácticas en sus sectores”, recalcó Serrano.

Indicadores ESG son claves

Cada vez hay más interés por el manejo ambiental, social y de gobernanza que hacen las empresas, y hoy se exigen informes sobre estos temas que son un insumo clave para demostrar transparencia.

Mauricio Piñeros, de Pérez Llorca, afirmó que la agenda ESG se consolida como un eje central de riesgo regulatorio y continuidad operativa. Advirtió que las empresas enfrentarán mayores exigencias en licenciamiento ambiental, gestión de residuos, planes posconsumo y control de sustancias químicas, junto con una supervisión más activa por parte de las autoridades.

“El sector financiero y corporativo deberá avanzar en la implementación de marcos obligatorios de gestión y reporte de riesgos ambientales y sociales, lo que convierte la sostenibilidad en un asunto estratégico” dijo. Una última declaratoria de emergencia económica El Gobierno ha presentado tres proyectos de reforma tributaria que se han hundido, lo que ha generado recortes en el Presupuesto General de la Nación, pero que a su vez han generado más carga tributaria para las empresas con la expedición de decretos. De hecho, con la declaratoria de la emergencia económica en Córdoba, el Estado busca gravar a las personas jurídicas con impuesto al patrimonio, lo que podría elevar la carga tributaria hasta 80% en algunos casos. Fuente: LA REPÚBLICA https://www.larepublica.co/especiales/las-normas-legales-que-definen-2026/mas-reformas-vigilancia-y-riesgo-los-desafios-que-tendran-las-empresas-durante-2026-4326111

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