Sostenibilidad, deuda pendiente entre el desarrollo de las pymes
- Suárez Consultoría

- 7 jul 2025
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Un informe de Anif advierte que menos del 40% de este sector desarrolla prácticas relacionadas con este tema.

La sostenibilidad es una de las apuestas más importantes de las empresas hoy en día. Foto: Imagen generada con Inteligencia Artificial - ChatGPT Aunque las micro, pequeñas y medianas empresas colombianas han comenzado a implementar acciones ambientales, la mayoría aún está lejos de consolidar una transformación real hacia la sostenibilidad, según lo advierte un nuevo informe de Anif, que muestra que menos del 40% de estas empresas cuenta con una estrategia estructurada para gestionar sus impactos ambientales. El documento revela que el 76% de las mipymes ha adoptado al menos una práctica sostenible, siendo el ahorro de agua, el ahorro energético y el reciclaje las más comunes. Esta cifra evidencia una voluntad creciente del sector por sumarse a los desafíos del cambio climático y el consumo responsable. Sin embargo, al revisar el nivel de planificación, el panorama se torna más limitado, ya que solo el 25% de las microempresas, el 27% de las pequeñas y el 39% de las medianas tiene un plan ambiental definido; mientras que la mayoría opera sin una hoja de ruta clara, lo que reduce la posibilidad de pasar de acciones puntuales a cambios estructurales y sostenibles en el tiempo.
El estudio señala que el principal obstáculo no es la falta de intención, sino la escasez de herramientas, dado que cuando las empresas reciben información concreta sobre los beneficios económicos de la sostenibilidad, como el ahorro en costos operativos, el acceso a nuevos mercados o mejores condiciones de crédito, su disposición a actuar aumenta considerablemente; dejando claro que el reto es más de capacidades que de compromiso. Más allá del impacto ambiental, Anif destaca que la sostenibilidad puede representar una ventaja competitiva para las mipymes y según el informe, aquellas empresas que integran criterios ambientales, sociales y de gobernanza, conocidos como ASG, tienden a obtener mejor desempeño financiero, mayor resiliencia en contextos adversos y más acceso a inversión responsable.
En sectores como la manufactura ligera, la agroindustria o los servicios técnicos, adoptar prácticas sostenibles puede aumentar la productividad hasta en un 20%, lo que demuestra que la sostenibilidad no solo es ética, sino estratégica. Pese a esto, el entorno no siempre facilita el cambio y los expertos de este centro de estudios económicos advierten que las políticas públicas en Colombia y en la región aún no han sido diseñadas pensando en las particularidades de las mipymes, máxime cuando las regulaciones ambientales rara vez se ajustan a la escala operativa de estas empresas y los incentivos financieros específicos para apoyarlas en sus procesos de transición son poco frecuentes.
Así las cosas, Anif dice que esta falta de acompañamiento técnico y financiero restringe la capacidad de invertir en tecnologías limpias, eficiencia energética o soluciones circulares y el informe insiste en que avanzar hacia la sostenibilidad requiere un esfuerzo colectivo, ya que no es una tarea que dependa únicamente del empresario individual, sino de la articulación entre el sector público, el sector privado y la sociedad civil. “Se necesitan políticas públicas con incentivos adecuados, productos financieros ajustados a la realidad de las mipymes, asistencia técnica especializada y mayor visibilidad para los proyectos que generan impacto ambiental”, manifestaron.
Como parte de ese impulso, Anif y el Banco de Occidente lanzaron una nueva edición del Premio al Compromiso Ambiental, convocatoria que busca identificar y apoyar proyectos empresariales o de investigación que generen impacto ambiental real y que estén listos para empezar o lleven menos de un año de ejecución.
“Se dará prioridad a iniciativas centradas en el uso sostenible del agua, la educación ambiental y la innovación verde. Más allá del reconocimiento, el objetivo es impulsar modelos replicables que sirvan de inspiración y referencia para otras empresas del sector”, explicaron sobre la iniciativa.
Estos analistas cerraron insistiendo en que aunque las mipymes colombianas han dado pasos importantes hacia prácticas más responsables, el camino hacia la sostenibilidad estructurada aún está en construcción y que dejar atrás la lógica de acciones aisladas y avanzar hacia estrategias definidas será clave para que este segmento pueda consolidarse como motor de una economía más competitiva y resiliente.











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