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Vigilancia digital: la nueva herramienta de la Dian que aumenta los retos y alertas para las empresas

Expertos de Crowe Co explican cómo prepararse para evitar requerimientos, sanciones o embargos inesperados.

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Las empresas deben estar alerta a su manejo contable para evitar problemas con la Dian. Foto: Imagen generada con Inteligencia Artificial - ChatGPT La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) avanza en una nueva etapa de control tributario basada en tecnología y analítica avanzada y por medio de su reciente estrategia de vigilancia digital está cruzando, en cuestión de segundos, información de facturación electrónica, extractos bancarios, nómina y declaraciones tributarias. Gracias a esto, según los expertos, se ha transformado la forma en que la entidad detecta inconsistencias fiscales y aplica medidas preventivas o sancionatorias.Según un informe de la firma Crowe Co, esta transformación digital marca un punto de inflexión para el sector empresarial, pues la autoridad tributaria ahora puede congelar cuentas, detener pagos o bloquear contratos en ejecución en cuestión de horas. 

Yaneth Romero, socia de auditoría de Crowe Co, explica que en la práctica, incluso las compañías que consideran estar al día con sus obligaciones podrían enfrentar medidas cautelares si sus datos contables y financieros no son plenamente coherentes entre sí. “La fiscalización digital busca garantizar que cada valor declarado coincida con los movimientos reales del negocio. Si el sistema detecta una diferencia o un registro sin soporte adecuado, se genera una alerta automática que puede escalar rápidamente. El impacto es inmediato, porque afecta la liquidez, la operación y la reputación de las empresas, sin importar su tamaño o sector económico”, dijo Romero.

La vocera de Crowe Co agregó que para la Dian, la coherencia entre lo facturado, lo registrado y lo pagado es ahora el centro del cumplimiento.No en vano, en 2025, la entidad ha intensificado sus jornadas de cobro y fiscalización.  “Solo en septiembre, según cifras oficiales, programó más de 7.800 visitas, impuso 3.400 medidas cautelares y ejecutó 930 embargos de créditos derivados de facturación electrónica. Estas acciones buscan recuperar cerca de $400.000 millones en créditos y más de un billón de pesos en sumas de dinero retenidas bajo medidas de control fiscal” agregaron desde esta firma en un análisis sobre el tema.

Una realidad necesaria

Con base en lo anterior, este grupo de analistas resaltó que el contexto económico también explica la urgencia de la estrategia, destacando que, de acuerdo con el Dane, la economía colombiana creció 2,1% en el segundo trimestre de 2025 y acumula un avance de 2,4% en el primer semestre, un ritmo menor al esperado para consolidar la recuperación.  En paralelo, la Dian reportó ingresos tributarios por $197,6 billones entre enero y agosto, cifra que representa un aumento del 10% frente al año anterior, pero que aún está por debajo de la meta anual de $280,3 billones que se propusieron al interior del Gobierno Nacional como meta de cumplimiento.

En este entorno, el margen de error para las empresas se ha reducido al mínimo y cualquier inconsistencia puede desencadenar alertas automáticas y afectar la operación diaria. Debido a ello, Yaneth Romero advierte que la fiscalización ya no es un proceso esporádico, sino continuo y explica que la coherencia de los datos es el nuevo estándar de cumplimiento; dado que “lo que se factura, se declara y se registra debe coincidir en todos los sistemas de información y reportes ante la autoridad fiscal”. Romero señala que la Dian concentra su vigilancia en los frentes más sensibles de la gestión empresarial, como los ingresos y deducciones, los pagos de nómina y seguridad social, y las operaciones con socios o accionistas. Estos puntos son clave para detectar irregularidades contables, anticipos sin soporte o pagos a contratistas que, en la práctica, actúan como empleados. 

“Los sistemas automatizados permiten identificar estos patrones en segundos y para las compañías, la mejor defensa frente a este nuevo modelo de supervisión es adoptar políticas de control interno y conciliación permanente. Por eso hay que realizar revisiones preventivas de la información contable, fiscal y bancaria, a fin de anticipar posibles diferencias antes de que la Dian las detecte”, manifestó Romero. Así las cosas, desde Crowe Co cerraron recordando que la vigilancia digital marca un cambio estructural en la relación entre las empresas y la autoridad tributaria, puesto que ya no se trata de revisar lo que pasó, sino de monitorear en tiempo real lo que está ocurriendo y las compañías que adopten una gestión fiscal preventiva estarán mejor preparadas para operar con estabilidad, mientras que aquellas que descuiden la consistencia de sus registros podrían ver afectada su liquidez o incluso su reputación ante el fisco.

DANIEL HERNÁNDEZ NARANJO

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