Ajuste fiscal será clave para los mercados colombianos en 2027 y marcará el rumbo de la tasa de cambio
La volatilidad dependerá del entorno y de las noticias fiscales, tras un año de fuerte apreciación del peso.

El ajuste fiscal incluiría una reforma tributaria que recaude un punto del PIB, Foto: iStock El ajuste fiscal será uno de los factores determinantes para el comportamiento de los mercados colombianos en 2027, en un escenario en el que los precios de los activos pasarían a estar más condicionados por los fundamentales macroeconómicos internos. Así lo plantean las proyecciones entregadas por Corficolombiana sobre la economía, que anticipan una mayor sensibilidad de la tasa de cambio a las decisiones fiscales y al entorno externo durante el próximo año.
La expectativa llega después de un 2026 marcado por una fuerte apreciación del peso colombiano. La moneda acumula una valorización de 10,7% frente al dólar hasta finales de septiembre, desempeño que la ubicó entre las monedas de mejor comportamiento en el mundo.
El optimismo generado por el cambio de gobierno, junto con el impulso de los precios internacionales del petróleo y el oro, aparece entre los factores detrás de esta fortaleza.
Sin embargo, el escenario previsto para los próximos meses contempla una corrección al alza de la tasa de cambio frente a los niveles registrados recientemente. El fortalecimiento del dólar a nivel internacional ejercería presión sobre el peso, aunque el amplio flujo de inversión hacia Colombia ayudaría a mitigar parte de ese impacto. Bajo este panorama, las proyecciones apuntan a una tasa promedio de $3.475 durante 2026.
El panorama cambia parcialmente al mirar hacia 2027. Las proyecciones señalan que los precios de los activos comenzarían a incorporar con mayor fuerza los fundamentales macroeconómicos internos, cuya evolución dependerá en buena medida de la aplicación de políticas de ajuste fiscal más restrictivas. Esto convertiría las decisiones fiscales y las noticias relacionadas con las cuentas públicas en variables relevantes para los mercados.
La volatilidad de los activos colombianos estaría condicionada, por tanto, por una combinación de factores externos e internos. Por un lado, el comportamiento del dólar en los mercados internacionales continuará teniendo incidencia sobre la tasa de cambio. Por otro, las noticias fiscales domésticas adquirirían mayor relevancia en la medida en que los inversionistas incorporen en sus decisiones la evolución de las políticas de ajuste y sus efectos sobre la economía.
En este escenario, la tasa de cambio USDCOP tendría un promedio proyectado de $3.405 para 2027. La cifra está por debajo del promedio estimado para 2026, aunque el comportamiento durante el año no estaría exento de episodios de volatilidad. La trayectoria de la moneda dependerá de cómo interactúen las condiciones financieras internacionales, los flujos de inversión y la percepción sobre los fundamentales macroeconómicos internos.
El desempeño cambiario también estará relacionado con la evolución de las cuentas externas. Las proyecciones contemplan un déficit externo equivalente a 2,5% del PIB en 2026, que pasaría a 2,6% del PIB en 2027. En ambos casos, el comportamiento estaría impulsado por un menor desbalance comercial, aunque los distintos componentes de la balanza de pagos tendrían comportamientos diferentes durante el periodo. Tasa de cambio en Colombia estará ligada al entorno externo y fiscal
La fortaleza del peso durante 2026 tiene detrás un conjunto de factores que no necesariamente mantendrían la misma intensidad durante 2027. El impulso de los precios internacionales del petróleo ha favorecido las exportaciones colombianas este año, mientras que el flujo de inversión hacia el país ha contribuido a sostener la moneda. Al mismo tiempo, el dólar internacional representa uno de los principales factores de presión para una eventual corrección.
Para 2026, las proyecciones contemplan un precio promedio de US$90 por barril para el Brent, referencia que estaría 32% por encima de los precios registrados en 2025. Este comportamiento mantendría el impulso de las exportaciones durante el año y constituiría uno de los elementos que respaldan el escenario externo colombiano. No obstante, el panorama para 2027 sería menos favorable debido al ajuste esperado en los precios del petróleo.
A ese escenario se sumaría el comportamiento de las exportaciones agrícolas. Para 2027 se anticipa una caída en este componente como consecuencia de los efectos de un fenómeno de El Niño fuerte. La combinación de menores exportaciones agrícolas y un ajuste bajista en los precios del petróleo plantea un entorno más desafiante para el sector externo, en contraste con el respaldo que los precios de las materias primas ofrecen durante 2026.
Las importaciones, por su parte, vienen reflejando un consumo privado sólido, que además encuentra un impulso adicional en la apreciación del peso colombiano frente al dólar. Para 2027 se espera un menor impulso en este frente. Ese comportamiento sería contrastado por mayores compras de maquinaria y equipo, en medio de una recuperación todavía incipiente de la inversión, modificando la composición de las fuerzas que inciden sobre el balance comercial. Déficit externo y remesas también serán claves para Colombia
Otro elemento relevante para 2027 serán los egresos factoriales, que las proyecciones describen como un “estabilizador automático” de la balanza de pagos. Su comportamiento estaría relacionado con un panorama más desafiante para el crecimiento económico, en un contexto de políticas fiscales y monetarias más restrictivas. La desaceleración de la actividad económica favorecería el ajuste del déficit externo durante el próximo año.
La lógica detrás de este comportamiento está vinculada con la menor actividad económica esperada bajo condiciones fiscales y monetarias más restrictivas. A medida que el crecimiento se desacelere, los egresos factoriales contribuirían a moderar el desbalance externo. Este componente, por tanto, tendría un papel diferente al de las exportaciones y las importaciones, al actuar como un mecanismo que acompañaría el proceso de ajuste de la balanza de pagos.
Las transferencias corrientes también muestran señales de menor dinamismo. Su principal componente, las remesas, crecería 4,2% en 2026, lo que representaría el menor crecimiento desde la pandemia. La evolución estaría relacionada con las políticas antimigratorias más rígidas en Estados Unidos, principal origen de las remesas colombianas, además de una reducción en las salidas netas de colombianos hacia el exterior.
Este comportamiento introduce otro elemento en el panorama externo de Colombia para los próximos meses. Mientras el petróleo todavía ofrece un respaldo importante a las exportaciones durante 2026, las remesas pierden dinamismo y el escenario agrícola enfrenta mayores riesgos hacia 2027. A ello se suma la evolución esperada de las importaciones, que pasaría de estar más asociada al consumo privado a recibir un mayor impulso de la inversión. Así, el escenario previsto para 2027 combina una tasa de cambio promedio de $3.405, un déficit externo de 2,6% del PIB y una mayor incidencia de los fundamentales internos sobre los precios de los activos. El ajuste fiscal aparece como una variable central dentro de esa transición, mientras el entorno internacional seguirá condicionando la volatilidad. El comportamiento del dólar, el petróleo, la inversión y las decisiones fiscales definirán el nuevo equilibrio del mercado colombiano.
LEIDY JULIETH RUIZ CLAVIJO
Periodista de Portafolio Fuente: PORTAFOLIO https://www.portafolio.co/economia/ajuste-fiscal-sera-clave-para-los-mercados-colombianos-en-2027-y-marcara-el-rumbo-de-la-tasa-de-cambio-503764





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