Pensamiento crítico, liderazgo y empatía: las habilidades que toda empresa colombiana debe formar según Coursera
- Suárez Consultoría

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El país registra 288% de crecimiento en IA generativa y 53% en aprendizaje empresarial general en un año.

Salcito visitó Colombia en abril para reunirse con el equipo de Coursera en América Latina Foto: Cortesía Según el Job Skills Report 2026 de Coursera, el aprendizaje empresarial en Colombia creció 53% interanual, las inscripciones en IA generativa subieron 288% y el pensamiento crítico registró un alza de 318%. De ahí que la pregunta que enfrentan hoy las organizaciones colombianas no es si deben formar a su gente, sino cómo hacerlo bien. Anthony Salcito lleva más de dos décadas en la intersección entre tecnología y educación corporativa. Fue vicepresidente de Educación Mundial en Microsoft por más de 20 años y hoy lidera como vicepresidente sénior y gerente general de Enterprise en Coursera, una plataforma con 197 millones de estudiantes registrados en el mundo y presencia en cerca de 7.000 organizaciones. Salcito visitó Colombia para reunirse con el equipo de Coursera en América Latina y con los socios de canal de la plataforma en la región. En ese contexto, conversó con Portafolio sobre los errores más frecuentes que cometen las empresas al diseñar sus programas de formación, el papel que debe jugar el liderazgo en la construcción de una cultura de aprendizaje y por qué la verdadera ventaja competitiva sigue siendo la gente. El aprendizaje empresarial en Colombia creció 53% interanual. ¿Qué está pasando en el mercado colombiano que lo explica?
Hemos visto un crecimiento significativo en las inscripciones en IA a nivel global, un 234%. Ese número es incluso más alto en Colombia, donde hay una demanda clara de formación en inteligencia artificial. Y no se trata solo de comprender la IA o sus fundamentos, es trabajo avanzado en cosas como flujos de agentes, generación aumentada por recuperación, visualización de datos y creación de contenido con herramientas como ingeniería de prompts.
Algo que vemos específicamente en Colombia, pero también en el resto del mundo, es que las habilidades humanas también están creciendo de manera significativa. El pensamiento crítico está superando incluso el crecimiento de la IA: 318% frente a 288% en IA generativa. Colombia supera el promedio global, que está alrededor de 189% en pensamiento crítico. Las inscripciones en IA generativa subieron 288% en el país. ¿Ese crecimiento está concentrado en sectores específicos?
Definitivamente hay industrias reguladas que están creciendo con fuerza porque necesitan establecer bases sólidas en habilidades, . Esas tienden a ser las primeras en adoptar nuevas habilidades tecnológicas. Pero vemos crecimiento en todas las industrias, ya sea agricultura o salud.
Tenemos socios universitarios están trabajando para ofrecer habilidades de Coursera y apoyo con microcredenciales, con el fin de ayudarlos a diferenciarse en el mercado laboral. El 90% de quienes buscan empleo dicen que la credencial les está ayudando a tener éxito en el trabajo.
Desarrollo de Software creció 68%, Gestión de Producto 58% y Seguridad de Redes 50%. ¿Hay suficiente oferta de talento en Colombia para satisfacer la demanda?
Hay una percepción de que, gracias a la IA, ya no necesitamos tantos desarrolladores, la respuesta es absolutamente no. Lo que ocurre con cualquier tecnología —y ya pasó con la transición a la nube— es que antes había muchas personas administrando servidores. Cuando llegó la nube, la pregunta fue qué pasaría con esos roles. Lo que ocurrió fue que la tecnología se integró más profundamente en la propuesta de valor central de las empresas y se necesitó más gente para soportar eso, no menos.
Con la IA va a pasar lo mismo. Se van a necesitar cada vez más personas en ciberseguridad, privacidad de datos, gestión de datos y desarrollo, porque se van a construir aplicaciones más rápido, más aplicaciones en distintos flujos de trabajo y más flujos de agentes que requieren código para funcionar.
Entonces sí hay una brecha. Y esa brecha es una oportunidad para países como Colombia, no solo para avanzar en tecnología, sino para construir habilidades modernas con IA y superar a países que tienen una transición más lenta en su sector tecnológico.
¿Qué deberían hacer las empresas medianas colombianas para no quedarse rezagadas?
En algunos casos puede existir la percepción de que, al no tener equipos de aprendizaje y desarrollo ni grandes departamentos dedicados a la formación, están en desventaja. Lo que yo diría es que sean mucho más orientadas a un propósito concreto: definir cuáles son las habilidades que necesitan y construir rutas de aprendizaje claras dentro de la organización.
En Coursera trabajamos con organizaciones para construir formación personalizada con rutas definidas por roles. Ahora una empresa pequeña puede aprovechar Coursera y decir: "Tengo formación de primer nivel con contenido de 375 organizaciones líderes, 280 de las mejores universidades del planeta y todos los grandes proveedores tecnológicos que están impulsando esta transformación".
Mi mensaje para las empresas más pequeñas es: no recorten en personas y en formación. Es mejor enfocarse en invertir en la gente, en la recapacitación, y en crear una base cultural que se convierta en un atractor de nuevo talento orientado a la tecnología y la IA. No puede ser un punto secundario en el plan, tiene que ser una de las decisiones principales de la organización.
¿Cuáles son los errores más frecuentes que cometen las empresas al diseñar programas de formación en IA?
Lo primero es asegurarse de que sea lo más universal posible, no puede estar limitado a unos pocos roles. Las organizaciones que tienden a tener más éxito son aquellas donde el proceso empieza por los líderes mismos, donde el CEO y su equipo se comprometen con la formación y lo demuestran de manera genuina. También diría que las organizaciones que recompensan la formación ven un impacto más rápido e inmediato.
El último error común es no hacerlo lo suficientemente personal. Las organizaciones que lo hacen mejor tienen una comprensión clara de la formación para cada rol: qué habilidades se esperan, cuáles deben alcanzarse, y establecen esa expectativa para los estudiantes, así como el tiempo y el espacio necesarios para que las personas desarrollen esas habilidades en su trabajo.
Hay una diferencia entre "compramos esta solución de base de datos, entrenemos a la gente en cómo usarla" y realmente desarrollar las capacidades para sacarle el máximo provecho. La formación es mucho más profunda, mucho más personal.
¿Qué habilidades debería estar aprendiendo hoy cualquier trabajador?
Yo empezaría por las habilidades humanas fundamentales: pensamiento crítico, liderazgo, empatía y compasión. Las habilidades técnicas también son importantes: la formación básica en IA, comprensión de datos y ciberseguridad.
¿Cómo se construye una cultura de aprendizaje en una empresa?
Las organizaciones que generan entusiasmo sobresalen, que tienen claridad sobre qué formación está disponible, qué significa, por qué se valora, cómo contribuye al éxito individual y a las oportunidades laborales, esas son las que sobresalen. No basta con hacer la inversión, hay que hacer esa transición cultural profunda.
Cuando existe una cultura de habilidades, cuando las personas están aprendiendo constantemente y se tiene esa mentalidad de crecimiento, se convierte no solo en un generador de retorno sobre la inversión, sino también en una herramienta de retención y atracción de talento.
Las personas quieren trabajar en organizaciones donde se les forma para mantenerse al ritmo del cambio en el mundo laboral moderno. Nadie quiere estar en un trabajo sin la inversión en habilidades que necesita, sabiendo que su valor en el mercado está erosionándose. ¿Cómo convence a un CEO de que invertir en la formación de sus empleados?
Hay cuatro elementos que se deben considerar en transformación tecnológica. Primero, el producto: se evalúa, se forman comités de compra, hay presupuesto y gobernanza. Segundo, la gobernanza en sí: privacidad de datos y lo que una organización debe cumplir.
Los dos elementos donde con frecuencia se pierde el mayor impacto, son la formación en habilidades y el liderazgo y la cultura. Cuando uno mira estos cuatro elementos como cuadros, el liderazgo, la cultura y la formación suelen ir rezagados frente a la inversión en tecnología e infraestructura. Sin embargo, la mayoría de las organizaciones dirán que el verdadero diferenciador del éxito es el liderazgo, la cultura y la preparación de su gente.
MARÍA CAMILA MONSALVE MARTÍNEZ




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