Las áreas jurídicas de las empresas pasan del soporte a la estrategia, dice estudio
- Suárez Consultoría

- 20 jun 2025
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Frente a los riesgos percibidos —privacidad de datos (50 %), cumplimiento normativo (44 %) y litigios (36 %)—, están redefiniendo sus prioridades.

El medioambiente es a la vez un servicio público y, principalmente, un principio que permea el ordenamiento jurídico colombiano.Foto: iStock.
Los cambios geopolíticos, la coyuntura preelectoral, los cambios normativos constantes y la acelerada transformación tecnológica que incluye la adopción de la inteligencia artificial, han llevado a que los departamentos legales de las empresas tomen relevancia, dejen de ser miradas como departamentos de soporte y asuman como habilitadores estratégicos del negocio.
Esa es una de las conclusiones de la última edición del estudio EY Law General Counsel, el cual muestra que estas dependencias están redefiniendo su papel en las organizaciones con el fin de anticiparse a los desafíos empresariales con una visión más integral y alineada a los objetivos del negocio.
El estudio se basa en las respuestas de 1,000 líderes de departamentos legales de 21 países, quienes participaron en entrevistas diseñadas para brindar una visión holística sobre temas clave como gestión de riesgos, estrategia operativa, abastecimiento, talento, tecnología y manejo de datos. Los encuestados representan siete industrias (manufactura, bienes y servicios de consumo, energía, minería, servicios financieros, salud y tecnología).
Uno de los hallazgos es que más del 70 % de los líderes legales encuestados indicó enfrentar desafíos significativos relacionados con este entorno cambiante.
Sin embargo, pocos dicen que tienen herramientas y capacidades necesarias para desempeñar una función legal verdaderamente estratégica, que les permita gestionar riesgos más allá de lo estrictamente jurídico.
“En Colombia, esta realidad se alinea con los hallazgos del estudio Prioridades de las Juntas Directivas 2025 de EY, donde la innovación y las tecnologías emergentes ocupan el segundo lugar en la agenda (68 %). Si bien se reconoce su potencial transformador, también se advierte su impacto en el aumento de riesgos cibernéticos y de privacidad”, comenta.
En este contexto, anota, es fundamental integrar la innovación con una gestión de riesgos ética, estructurada y efectiva.
Allí también se agrega que el entorno político colombiano genera inquietudes adicionales: el 65 % de las juntas directivas identifica la coyuntura preelectoral y la incertidumbre normativa como factores críticos para la operación empresarial.
Esto, dice EY, refuerza la necesidad departamentos legales fortalecidos, capaces de interpretar cambios regulatorios y apoyar la toma de decisiones en tiempo real.
Para los expertos, la transformación de los departamentos legales no solo requiere un cambio cultural, sino también una evolución en su modelo operativo. Esto se refleja en la creciente prioridad que otorgan a la gestión de riesgos y a la transformación digital.
En ese sentido, el EY Law General Counsel revela que el 81 % de los departamentos legales planea aumentar su inversión en gestión de riesgos en los próximos 12 meses, con énfasis en cumplimiento regulatorio, privacidad de datos, ciberseguridad, litigios y riesgos asociados al uso de inteligencia artificial en los procesos productivos.
También muestra que, aunque el 73 % ya emplea plataformas tecnológicas para monitoreo regulatorio y de riesgos, el 60 % aún enfrenta dificultades para realizar un seguimiento continuo de cambios normativos en múltiples jurisdicciones e identificar su impacto en el negocio.
El estudio arroja también la relevancia de la transformación digital. Es así como un 91 % de los encuestados la considera una prioridad, mientras que el 66 % tiene como meta implementar soluciones basadas en inteligencia artificial generativa.
Sin embargo, más de la mitad (56 %) se encuentra en etapas iniciales de evaluación, lo que evidencia una brecha entre intención y ejecución, deduce.Esta brecha refleja los desafíos que supone incorporar tecnologías avanzadas en la gestión legal, indica el análisis.Los departamentos legales requieren una mayor comprensión del impacto potencial de la inteligencia artificial y una estrategia clara para su adopción, enfocada en identificar riesgos, optimizar funciones y fomentar la colaboración dentro del equipo legal.
Por una función legal resiliente
El estudio evidencia una evolución hacia un enfoque más holístico en la función legal. Ante los principales riesgos percibidos —privacidad de datos (50 %), cumplimiento normativo (44 %) y litigios (36 %)—, los departamentos legales están redefiniendo sus prioridades con una visión proactiva e innovadora.Más del 70 % reconoce que factores como la presión regulatoria, los cambios geopolíticos y la rápida adopción tecnológica están generando tensiones crecientes. Esto consolida la transición de una función reactiva hacia un rol estratégico en la construcción de culturas empresariales resilientes y éticas.
La tecnología es una pieza clave en este proceso. El EY AI Sentiment Index, estudio global sobre la percepción social de la inteligencia artificial, muestra que, aunque el 82 % de las personas está dispuesto a usar IA, solo el 57 % la adopta plenamente. Esta brecha no responde a la desconfianza en la tecnología, sino a preocupaciones como la pérdida de autonomía, la privacidad de los datos y la desinformación.
El 75 % de los encuestados teme la manipulación de información mediante IA, y el 64 % expresa preocupación por el uso no autorizado de sus datos personales. Modelos operativos más flexibles y colaborativos
La transformación de la función legal también implica repensar su modelo operativo. El 75 % de los departamentos está ampliando el uso de proveedores alternativos de servicios legales y centros de excelencia internos.Sin embargo, enfrentan barreras como restricciones presupuestarias (61 %) y obstáculos regulatorios (55 %) que limitan el acceso a capacidades especializadas.
Esta evolución requiere nuevas estructuras más flexibles, colaborativas y estratégicamente integradas al negocio.
Aunque el 76 % de los departamentos realiza ejercicios de planificación estratégica, menos de la mitad utiliza metodologías estructuradas. Esta falta de formalización limita su capacidad para anticipar escenarios, innovar con criterio y responder con agilidad.
Para avanzar hacia una función legal resiliente, es necesario superar el enfoque reactivo e incorporar estrategias basadas en inteligencia, tecnología y colaboración interdisciplinaria.
“Los departamentos legales están ante una oportunidad única: dejar de ser reactivos para convertirse en arquitectos de confianza, tecnología y resiliencia. Su evolución no solo fortalece la capacidad de respuesta frente a los riesgos del entorno, sino que también habilita el crecimiento sostenible de las organizaciones en un país que exige adaptabilidad y visión de largo plazo”, comentó María Camila González, socia de EY Law en Colombia.
¿Y el talento?
El EY Law General Counsel deja claro que la transformación digital exige talento legal calificado, adaptable y con visión estratégica.“No se trata solo de contratar abogados, sino de formar equipos multidisciplinarios con habilidades que trascienden lo jurídico”, enfatiza.El 75 % de los encuestados reconoce la necesidad de replantear su estrategia de atracción y retención de talento, mientras que el 57 % sitúa la retención como una prioridad clave.
Sin embargo, solo la mitad de los departamentos legales ofrece planes de desarrollo profesional, y menos de un tercio cuenta con programas sólidos de bienestar laboral o acompañamiento personalizado, expone el análisis de EY.
“Formar equipos diversos, introducir nuevas habilidades, ofrecer planes de carrera basados en desempeño, promover una cultura organizacional alineada con las nuevas generaciones y brindar mayor flexibilidad son acciones clave para potenciar el talento y garantizar la sostenibilidad de la función legal”, plantea.
En medio de los desafíos por las transformaciones, los departamentos legales también enfrentan presión para reducir costos. El 87 % prioriza la reducción de gastos, y aunque el 83 % anticipa un aumento en su presupuesto el 60 % cree que dicho incremento será moderado.
El informe argumenta que este escenario plantea un reto importante para quienes buscan invertir en tecnología, talento y transformación operativa pero también representa una oportunidad: capacitar y fortalecer el talento interno, optimizar el uso de tecnología disponible e implementar herramientas de gestión del conocimiento que permitan hacer más con los recursos existentes.
“Las áreas legales están llamadas a ser catalizadoras del cambio dentro de sus organizaciones. Para lograrlo, deben adoptar un enfoque estratégico que integre talento, tecnología y cumplimiento bajo una misma visión de gestión del riesgo”, consideró María Camila González. Fuente: PORTAFOLIO




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